ARTÍCULOS DE: Filatelia

29 ene 2019

Entre las fiestas populares que se celebran en la ciudad de Cáceres, sin duda alguna, una de las que más tradición y arraigo congregan es la que tiene lugar a primeros del mes de febrero, en torno a la Parroquia de San Blas, antigua ermita situada extramuros del recinto monumental, en lugar que continúa siendo confluencia de varias vías. La coqueta construcción religiosa se encuentra a medio camino en la ladera que desciende desde los montículos donde se ubicaban los pabellones del antiguo cuartel "Infanta Isabel" y el cementerio municipal hasta la zona de huertas de la Ronda de Vadillo. En ese camino aún pueden verse también los restos de otra ermita que fue muy popular en épocas pasadas, la de Santo Vito, en las proximidades del antiguo Refugio para pobres, ermita aquella que demanda una atención urgente que pueda evitar su pérdida definitiva. El barrio de San Blas es uno de los más típicos de Cáceres, y cada mes febrero se llena de colorido, folklore y aromas para recordar a su santo protector, patrón de los otorrinos, obispo y mártir, de la ciudad de Sebaste, en Armenia, martirizado en tiempos del emperador Licinio. 



No es la primera vez que la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña se fija en esta parte tan querida de Cáceres y en sus gentes, en sus costumbres y tradiciones. Hace unos años, junto a la Asociación de Vecinos, se organizaba en sus salones, y luego en la propia plazoleta de la parroquia, un mercadillo de objetos antiguos y de colección que llegó a cumplir hasta cuatro ediciones, con dispar éxito. Aquello dio lugar a la emisión de algunos de los primeros sellos personalizados que se encargaron por parte de nuestra Asociación y se editaron dos tarjetas postales cuyo motivo fue la iglesia de San Blas, en diferentes épocas, aunque siempre después de las obras que supusieron su acondicionamiento como parroquia. Ninguno de estos elementos se centró sin embargo en la fiesta en sí, en la romería del santo. 





Cartel, sello y Tarjeta postal que se emitieron con motivo del I Mercadillo del Coleccionismo que se celebró en la Asociación de Vecinos de San Blas, en 2010. 

Habiéndose emitido otros sellos a modo de serie sobre las "Fiestas Populares Cacereñas", como los dedicados al carnaval de Cáceres ("El febrero"), los patronos de la ciudad (Romería de la Virgen de la Montaña, San Jorge), o las Ferias de San Fernando en mayo, quedaba pendiente, sin perjuicio de otros eventos igualmente destacables que también tienen lugar en la ciudad, emitir un sello en honor de esta celebración tan entrañable. Constituía ya una cuenta pendiente que este año queremos enmendar y así lo haremos con la puesta en circulación de un sello que tendrá como motivo específico la Romería de San Blas, con la imagen del Santo como protagonista, sobre la base de una fotografía cedida por el  fotógrafo cacereño Fernando Montes Macías, donde puede verse la talla que se conserva en la Iglesia, portando en una de sus manos una de las tipiquísimas roscas de anís que junto a los cordones del santo se venden  por miles el día de la fiesta. 


Sello que que se ha encargado y validado por Correos para conmemorar 
la Romería de San Blas (2019)



Otros sellos sobre motivos de fiestas populares cacereñas 

Una celebración aderezada con la presencia de grupos folklóricos que llenan de ambiente y música cada rincón del barrio, de personajes ataviados con trajes típicos; montehermoseñas, campuzas, trajes de corto, capas, etc. Al compás de las notas de "El Redoble" y otras jotas cacereñas, la gente degustará los imprescindibles coquillos, la prueba de cerdo, las migas extremeñas. Una celebración que anticipa aquellas otras que se anuncian y que hacen más llevaderos los rigores del invierno. 




Bailes regionales y dulces típicos de la Romería de San Blas

Estaremos pues este año en San Blas, el próximo 2 de febrero, en el entorno de la Parroquia, para dar contenido filatélico al evento. Con nuestros sellos, nuestras tarjetas postales, nuestros recuerdos, que seguro harán la delicia de los coleccionistas y de todo aquel que quiera conservar y atesorar un trocito de Cáceres y de sus tradiciones. 



Preciosa tarjeta postal con la imagen de la antigua ermita (hacia 1940), el día de la fiesta

Publicado el martes, enero 29, 2019 por Jesús M. Gómez

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30 abr 2018

Ayer domingo, 29 de abril, tuvo lugar en Mérida, previa convocatoria realizada al efecto, la Asamblea General Ordinaria anual de la Federación Filatélica Extremeña (FE.FI.EX), que se celebró en los salones del Centro de Ocio "El Economato", en la Calle Marquesa de Pinares de dicha capital autonómica. Al evento acudieron representantes de todas las Asociaciones Filatélicas de Extremadura, estando pues presentes filatelistas venidos de Plasencia, Cáceres, Badajoz, Villanueva de la Serena y la anfitriona Mérida. Tras la lectura del acta de la anterior Asamblea General, celebrada en 2017 en la ciudad de Badajoz, por parte del Sr. Secretario D. Francisco de la Fuente Fernández, que resultó aprobada, el Sr. Presidente de FEFIEX, D. Jesús González Herrera, ofreció su correspondiente informe, poniendo en conocimiento de los presentes las noticias más significativas relacionadas tanto con la propia Federación, como con el mundo de la Filatelia y el coleccionismo, acaecidas durante el año transcurrido desde la última reunión. Así, tras disculparse por no haber podido asistir, por motivos familiares, a la Asamblea de FESOFI que tuvo lugar en Madrid, el pasado mes de marzo, informó de eventos tan relevantes como la recientemente celebrada VII Feria Internacional del Coleccionismo de Villanueva de la Serena, en cuya organización participa la Asociación Estremadura Baxa, y que este año ha contado con la mayor asistencia de público desde que se viene celebrando, destacando la gran cantidad de comerciantes desplazados y el éxito y calidad de la Exposición que, coincidiendo con la Feria, se instaló en las dependencias en la que ésta se celebraba. También se refirió a la reunión que en Villanueva se produjo de los filatelistas extremeños y las propuestas e iniciativas que allí surgieron, en el marco de tal encuentro y la posterior comida de hermandad celebrada.  Del mismo modo, aprovechó para felicitar a la Revista "Norba Filatélica", por el trabajo realizado y por la medalla de Vermeil que nuevamente se le concedió con ocasión de la última EXFILNA, celebrada en Portugalete. Recordó que se habían realizado varias actividades de filatelia infantil en colegios de la región, aunque igualmente expresó las dificultades que conllevan los talleres de filatelia para niños, dada la escasa respuesta a las convocatorias realizadas. Insistió en la necesidad de que las actividades que se desarrollen en el ámbito de la Federación Extremeña tengan acceso a las memorias que las Asociaciones redactan a final de año y se puedan elevar a FESOFI, para que quede constancia de ellas, debiendo procurar que todas las remitan. Se recordaron las Exposiciones organizadas por la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña, alguna este mismo año (la celebrada con motivo del centenario del cartero-poeta Juan García García), y por la Asociación de Plasencia (Galíndez de Carvajal), se puso de manifiesto que se habían realizado dos exposiciones, una en Jaraíz de la Vera (con motivo de la colección del filatelista D. Manuel Rodilla), y otra en Torrejón el Rubio (astrofilatelia y espacio).  Se convino en la necesidad de dar mayor visibilidad a todas estas actividades, por ejemplo, a través del envío de reseñas a las revistas especializadas, como RF o El Eco Filatélico.  




Miembros de las Asociaciones Filatélicas de Extremadura, integrantes de la Federación Filatélica Extremeña, 
asistentes a la Asamblea.

Con mayor amplitud se desarrolló el debate acerca de la posibilidad de celebrar en Extremadura en los próximos años exposiciones de mayor calado y carácter competitivo, a cuyo efecto, el Sr. Presidente de FEFIEX puso en conocimiento de los presentes las normas y requisitos que para la organización de exposiciones regionales competitivas y EXFILNAS le habían sido facilitadas por el Presidente de FESOFI. Recogidas las opiniones de las Asociaciones asistentes, y centrándose la propuesta en la posible organización de una Exposición Filatélica Nacional en 2020 en Cáceres, se acordó que por la Asociación de esta ciudad se estudiase detenidamente la cuestión a fin de elaborar, en su caso, el proyecto que luego habría de trasladarse a la Federación Nacional, solicitando le fuera concedida la organización de dicho evento, nunca antes celebrado en nuestra Comunidad. 


D. Jesús Caramazana Puebla, de la Asociación Filatélica y Numismática Pacense, recibe la Medalla al Mérito Filatélico, de manos del Sr. Secretario de FEFIEX, D. Francisco de la Fuente. 

Se procedió a continuación a la entrega de la Medalla al Mérito Filatélico que había sido concedida el año anterior a D. Jesús Caramazana Puebla, de la Asociación Filatélica de Badajoz, quedando en suspenso la entrega del mismo galardón a la Excma. Diputación Provincial de Cáceres, cuyos responsables habían expresado su imposibilidad de asistencia al acto.  Respecto a las Medallas de este año, y previas las propuestas correspondientes efectuadas por las Asociaciones federadas, se acordó fueran concedidas a D. Francisco Conde (en su día Jefe de Exposiciones de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre), por su contribución material a las Asociaciones de Badajoz y Mérida y demás donaciones y legados realizados a la localidad de Cabeza del Buey, de la que es natural, así como a D. David González Corchado, por su destacada labor de estudio e investigación que viene realizando desde hace años con publicaciones y artículos de primer nivel y que han merecido su nombramiento como Académico de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal, dando una importante visibilidad a nuestra Comunidad en esta materia. 


Fotografía de grupo de los asistentes a la Asamblea.

Finalmente, y tras la reunión celebrada, los asistentes compartieron una comida de hermandad en un restaurante de la ciudad de Mérida, quedando emplazados para el próximo año, en Plasencia.

Publicado el lunes, abril 30, 2018 por Norba Filatélica

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24 mar 2018

La composición de problemas (posición compuesta cuya solución consiste en dar mate a las piezas contrarias en un determinado número de jugadas mediante un procedimiento con frecuencia asociado a una idea concreta) se remonta a los orígenes del juego, al Shatranj, datándose los primeros tratados conocidos hacia finales del siglo VIII de nuestra era. Algunos autores consideran que es durante los dos primeros siglos del califato abásida (750-1258) cuando da comienzo la literatura ajedrecística marcando el nacimiento del arte de la composición. Estos textos llamados “mansubat” (“aquello que se ha establecido o dispuesto”) contenían problemas y análisis de finales (posición que se da en la tercera etapa de una partida cuando suelen quedar pocas piezas en el tablero) en los cuales la victoria se obtenía mediante una secuencia de jaques; de manera similar a los actuales, los problemas se representaban con un diagrama encima del cual se indicaba el color del bando vencedor y quien movía en primer lugar, las piezas se representaban por su nombre y se detallaba debajo del diagrama la solución.

También existían otras composiciones llamadas “mikhariq” (literalmente “invención”, “composición”) que eran ejercicios cuasi-matemáticos. El más conocido es el llamado “camino del caballo” cuya resolución consiste en desplazar un caballo por todas y cada una de las casillas del tablero sin repetir ninguna

En el tratado bibliográfico “Kitab al-Fihrist”, (un catálogo en diez tomos de libros de todas las naciones, creencias religiosas y ramas del conocimiento que existían hasta entonces en lengua árabe) escrito en Bagdad por Ibn al-Nadim (935–995), el autor hace una referencia a jugadores que escribieron tratados sobre el juego, siendo los más destacados: Al-Ádlí’s ar-Rumí (800-870), considerado como el mejor jugador de su época autor del tratado “Kitab ash-shatranj” (Libro del ajedrez); Ar-Razi’s, contemporáneo del anterior y de su misma fuerza como jugador, escribió “Latif fi’sh shatranj” (Elegancia en el ajedrez); Abu-Bakr Muhammad Ibn Yahya, conocido como As-Suli (880-946), considerado durante seis siglos como el jugador más destacado, escribió en dos tomos la obra “Kitab ash-shatranj” (Libro del ajedrez) siendo el autor de uno de los problemas de ajedrez más conocidos llamado “mansuba al-jarlya” (el problema de la doncella, o el problema de Dilaram) una posición que se repite en todos los manuscritos posteriores —con algunas variaciones—, incluido el códice de Alfonso X, que lo reproduce hasta cuatro veces (problemas 54, 57, 90 y 100) y en todos los tratados de la Europa medieval.

 La leyenda cuenta que un noble se encontraba jugando al ajedrez con tanta pasión que llegó a apostar a su favorita llamada Dilaram; la partida se fue desarrollando en su contra hasta el punto de tenerla casi perdida en pocas jugadas. En ese momento Dilaram le gritó con desesperación: ¡Sacrifica tus dos torres y sálvame a mí!, indicándole así los movimientos necesarios para dar mate al jugador contrario. 

El problema conocido como “el diamante de As-Suli” era de tal complejidad que el propio autor decía “nadie en la tierra ha sido capaz de resolverlo a menos que haya recibido instrucciones de mí personalmente”. La solución se perdió y no pudo ser resuelto hasta mil años después. Fue en 1986 cuando el Gran Maestro ruso Yuri Averbach pudo hacerlo con la ayuda de programas informáticos.

Otros autores fueron Abul Faraj Muhammad ibn Obaidallah, Al Lajlal, discípulo de As-Suli, que escribió un “Kitab mansubat ash-shatranj” (Libro de los problemas de ajedrez). Abu Ishaq Ibrahim b. Muhammad Salih, autor del “Kitab majmu’ fy mansubat ash-shatranj” (Libro de la colección de los problemas de ajedrez).  

Esta tradición se mantiene con la llegada del ajedrez a Europa y fue recopilada en el “Libro de los juegos, o Libro del ajedrez, dados y tablas”, mandado redactar por el rey Alfonso X hacia 1283. Un códice de 98 folios de pergamino con 150 miniaturas, dividido en siete partes. La primera parte, dedicada al ajedrez, abarca 64 folios el mismo número de casillas que tiene el tablero de juego; es la más grande compilación medieval de juegos departidos, siendo su fuente más importante el tratado de As-Suli. Los 103 problemas que incluye (89 de ellos copiados de tratados de origen árabe), se representan con sus correspondientes miniaturas en las que observamos el tablero colocado verticalmente entre los jugadores/as apareciendo también en algunos de ellos otros acompañantes.

La estructura es la misma que en los mansubat, el planteamiento del problema colocado junto a la miniatura, que hace las veces de diagrama, y después la descripción de la resolución del mismo. 


Cabe destacar que esta obra ha tenido una amplia repercusión en la Filatelia con treinta sellos emitidos por siete países diferentes, reproduciendo 15 de los problemas y miniaturas del códice.



A finales del siglo XV, aparecen en España los primeros tratados de ajedrez moderno cuya característica más importante es el cambio de los movimientos de la pieza de la Dama (la alferza del ajedrez árabe), que se convierte en la más fuerte del tablero. El más relevante es el incunable publicado en el año 1495, en Valencia, por Frances Vicent con el título “Llibre del jochs partits dels schacs en nombre de 100”, “Libro de los juegos y partidas de ajedrez en número de 100”, considerado por algunos historiadores como el primero de estos tratados. Se le conoce como “el incunable perdido”, pues el único ejemplar del que se tenía constancia se conservaba en la biblioteca del Monasterio de Montserrat de donde desapareció en 1811 durante la ocupación francesa en la guerra de la Independencia.

En Salamanca se publica hacia 1497 “Repetición de amores e arte de axedres con CL juegos de partido”, incunable atribuido a Lucena, que se presenta a sí mismo como un estudiante de la Universidad de Salamanca, hijo de un letrado colaborador de la Reyes Católicos. El libro consta de 124 hojas sin numerar, sin fecha de publicación y sin datos del impresor; los 73 primeros folios son un tratado paródico de amores según las tradiciones literarias sentimentales de la época y el resto lo componen un tratado de ajedrez en el que se mezclan de 76 problemas del ajedrez antiguo y 74 del ajedrez que el autor llama “de la dama”; el ajedrez moderno que jugamos hoy en día.

Lucena era un judío converso, lo que quizás motive el tono de la dedicatoria al Príncipe don Juan y sus constantes loas a la religión católica, posiblemente para encubrir su problemático origen hebreo. Se ha escrito mucho sobre quién fue realmente Lucena, si bien ese debate escapa a la finalidad de este artículo.

Se atribuye también a Lucena el llamado “manuscrito de Gotinga”, datado hacia el año 1500. El texto, escrito en latín con una extensión de 33 hojas de pergamino que se conserva en la Universidad de Gotinga, contiene treinta problemas de ajedrez con su diagrama y solución, que se encuentran en “Repetición de amores…”.


 En 1512 se publica en Roma el libro “Questo libro e da imparare giocare a scachi et dele partite” (Este libro enseña a jugar al ajedrez y contiene problemas), firmado por Pedro Damiano, conocido como Damiano Portoghese, personaje del que también han corrido ríos de tinta tratando de explicar quién era. El libro presenta 72 “juegos de partidos” que ya aparecían en el de Lucena, así como 16 composiciones muy sencillas que Damiano llamaba “sutilezas”, seguramente de su propia invención.

A finales del 2006 la Fundación Palazzo Corinini Cronberg de Gorizia (Venecia), anunció el descubrimiento de un tratado de ajedrez atribuido al matemático Luca Pacioli (1445-1517). El manuscrito “Il códice degli scachi” (El libro del ajedrez), contiene en sus 48 páginas 114 problemas, de los cuales 26 pertenecen al ajedrez moderno y los 88 restantes al ajedrez medieval con el dibujo de las piezas de los diagramas en rojo y negro que han sido atribuidos a Leonardo da Vinci, gran amigo de Pacioli. Está datado entre finales del siglo XV y principios del XVI y dedicado a la marquesa de Mantua Isabella d’Este. 

Siguiendo la estela de las publicaciones sobre problemas de ajedrez, llegamos hasta 1836, cuando Louis-Charles Marie de La Bourdonnais funda la revista “Le Palamède”, considerada la primera publicación periódica dedicada íntegramente al ajedrez en el mundo, aunque duró sólo hasta 1839. En ella publicaba Josef Kling (1811-1876), fuerte jugador, compositor de estudios y profesor de música que se ganaba la vida jugando al ajedrez en el Café de la Regence. Kling publicó en 1849 el libro “The Chess Euclid” colección de 200 problemas y —nota curiosa— en el prefacio del libro el autor se definía como “profesor de música”.

 En 1851 publicó junto a Bernhard Horwitz (1808-1885) “Chess Studies, orendings of games – Containing upwards of two hundred scientific examples of chess strategy” (Estudios de ajedrez o finales de partidas, con más de doscientos ejemplos científicos de estrategia ajedrecística). Esta fue la primera publicación donde a los problemas se les denominó “Estudios” (posición compuesta cuyo objetivo es ganar o hacer tablas sin que exista un número de jugadas determinado). Se incluía en este libro una posición conocida como “fortaleza” (el bando más fuerte no podía ganar de ninguna manera, a lo sumo conseguir tablas), en la que las piezas blancas con Rey y dos Alfiles se enfrentaban a las piezas negras con Rey y Caballo. Durante más de cien años permaneció olvidada y finalmente pudo ser resuelta gracias a la ayuda de programas informáticos, obteniendo la victoria el blanco en ¡57 movimientos!, lo que contradice la Norma 9.3.2. de las “Leyes del Ajedrez de la Federación Internacional de Ajedrez” que dictamina “[La partida es tablas, bajo una correcta reclamación del jugador que está en juego, si:] … se hayan completado los últimos 50 movimientos de cada jugador sin movimientos de peón ni capturas”.



Muchos compositores son más conocidos por sus Estudios que por su curriculum como jugadores, como es el caso de Genrikh Kasparyan (1910-1995), varias veces ganador del Campeonato de Ajedrez de Armenia a quien el Servicio Postal de su país le dedicó un sello en 2010 con motivo del centenario de su nacimiento; por otro lado, algunos ajedrecistas famosos también se han dedicado a la composición, entre ellos Adolf Andersen, Emanuel Lasker, Richard Reti, Max Euwe, Paul Keres, Vasili Smyslov, Efim Bojoljubov y otros más.



La Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) a través de la Comisión Permanente para Composiciones de Ajedrez (PCCC) otorga títulos de Gran Maestro, Maestro Internacional y Maestro FIDE (igual que en el caso de jugadores) a compositores y solucionadores de problemas. También existe el título de Juez Internacional de Composiciones de Ajedrez (Book 01. Títulos FIDE). De igual manera se celebra el Campeonato Mundial de Resolución de problemas (anual), el Campeonato Mundial de Composición de problemas (trianual) y el Torneo Mundial de Composición (por equipos).

Bibliografía:
  • Ferrero, Graciela. “Desde El libro del acedrex alfonsí hasta el Ludus scac(h)orum de Jacobo de Cessolis: la circulación de un tópico”. Letras 67-68 (2013). Biblioteca Digital de la Universidad Católica Argentina.
  • Gómez-Ivanov, María Luisa. “Algunas noticias sobre Lucena, hijo de Juan Ramírez de Lucena y autor de Repetición de amores e arte de axedrez: con CL juegos de partido (Salamanca, h. 1497)”. eHumanista: Volumen 5, 2005.
  • Murray, H.J.R. “A history of chess”. Oxford University Press (1913).
  • Pareja Casañas, Felix M. “Libro del ajedrez, de sus problemas y sutilezas de autor árabe desconocido”. Madrid. Imprenta de Estanislao Maestre (1935). Edición facsímil Editorial Maxtor (2007).
  • Shenk, David. “La partida inmortal. Una historia del ajedrez”. Turner Publicaciones (2006). 


Escrito por: 
José Manuel Lagarejos

Publicado el sábado, marzo 24, 2018 por Norba Filatélica

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6 mar 2018

Ya se ha inaugurado en Cáceres la Exposición Fotográfica y Muestra Filatélica "Centenario de Juan García García, poeta-cartero. Homenaje al personal de correos de Cáceres". El evento, que la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña venía preparando desde hace tiempo, en colaboración con Correos y con la hija del homenajeado, Remedios García Domínguez, permite devolver la memoria de una época y una generación de trabajadores postales, que con su labor callada, invisible casi, pero efectiva, prestaron un grandísimo servicio a sus conciudadanos durante muchos años, haciendo posible la comunicación epistolar, el envío de paquetes y dinero, la fluidez de los mensajes cargados de sentimientos y deseos, de noticias de toda clase, en un momento en el que no existía la mensajería electrónica que ahora está tan presente en nuestra cotidianidad. Juan García García (1918-1996), representa el prototipo del cartero, popular, cercano, proveedor de buenas nuevas, que recorría las calles mochila al hombro, montado en su bicicleta, en aquellos años difíciles del siglo pasado. Si a ello unimos su condición de poeta, que con maestría entrelazaba la arquitectura de sus versos a la manera del maestro Gabriel y Galán, en castellano o en extremeñu, completaremos su figura, haciéndole sobradamente digno del homenaje que hoy se le ha rendido y que continuará a lo largo de esta semana con la gala literaria que el próximo día 8 tendrá lugar en el Gran Teatro de Cáceres con la representación y lectura de sus obras. 

  

Tarjeta Postal y Sello emitidos con motivo de la muestra, 
así como matasellos especial conmemorativo.

La dimensión del acto que se ha celebrado en la mañana del 5 de marzo ha trascendido sin embargo de la figura del poeta-cartero, para servir de escaparate, como decimos, de una época, de toda una legión de personas vinculadas al servicio postal, cuyos rostros, cuyo recuerdo, han permitido recuperar la casi treintena de imágenes que se exhiben en la exposición, que permanecerá instalada hasta el 2 de abril, en el vestíbulo de la Oficina Principal de Correos de Cáceres. Fotografías grupales del personal de Correos de los años 40 y 50, en el viejo edificio de la Calle Donoso Cortés, otras de las fiestas de la Patrona, el 12 de octubre, las jubilaciones y despedidas... Desde la Asociación Filatélica, queremos agradecer a cuantos han cedido sus imágenes o aportado datos que permitieran reconstruir esta pequeña historia. Asimismo, cuenta la exposición con su apartado puramente filatélico, pudiendo disfrutar quienes la visiten de la extraordinaria colección "Historia Postal de Cáceres", del Presidente de Honor de la entidad, D. José Sández Granados, de una selección de "Felicitaciones de Navidad del Cartero", e igualmente, de una colección facsímil de cartas jeroglíficas procedentes del Museo Postal, y por supuesto, de aquellos documentos y sellos referidos directamente a personas vinculadas al Servicio de Correos de Cáceres, como los emitidos en homenaje a Juan García y Juan J. Gómez Rico. A los responsables de Correos hemos de agradecer la valiosa aportación de un gran número de objetos, algunos emblemáticos, como el buzón "León", las viejas carteras y uniformes, los antiguos pesos, fechadores, etc. 










Algunas imágenes de la Exposición recién inaugurada.

La inauguración propiamente dicha se ha iniciado con la intervención de D. Raúl Márquez Canduela, Jefe de Red de Oficinas de Correos en Extremadura, Madrid y Castilla-La Mancha, que en este momento tan especial ha querido estar presente junto a los demás responsables de Cáceres, Víctor Manuel Gallego y Luis E. Caballero, entre otros. Intervino a continuación el Presidente de la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña, D. Jesús M. Gómez Flores, al que acompañaban varios miembros de su Junta Directiva. Las dos hijas del homenajeado, Juan García García, también acudieron al acto, y en concreto, Remedios García, tomó la palabra para expresar su agradecimiento y recitar un pequeño poema de su padre, no sin que antes, el cantautor Matías Simón, Presidente de la Asociación Cultural "Amigos de la Estatua de Gabriel y Galán", recordara al excelso vate de Frades de la Sierra con el recitado de unos de sus versos. Para concluir, el Concejal de Turismo del Excmo. Ayuntamiento de Cáceres, D. Raúl Rodríguez, mostró el apoyo del Consistorio al acto, acompañado del también Concejal D. Andrés Licerán.  Todos ellos han participado seguidamente en el tradicional estampado del matasellos especial conmemorativo sobre las tarjetas y los sobres realizados por la Asociación, con el sello personalizado dedicado al poeta-cartero, acto al que han querido sumarse también varios veteranos del cuerpo de Correos.   



Momento de la inauguración, con presencia de las autoridades locales y responsables de Correos. 


Intervención de D. Raúl Márquez, Jefe de Red de Oficinas de Correos en Extremadura, Madrid y Castilla-La Mancha. 


Intervención del cantautor Matías Simón, recordando al poeta Gabriel y Galán


Momento del matasellado especial, con la participación de las dos hijas del poeta-cartero, 
Juan García García.


Veteranos de Correos, también quisieron participar en el matasellado. 


La Asociación Filatélica hizo entrega a las hijas de Juan García, de las hojas con los sellos, sobre y tarjeta de la Exposición. 


Miembros de la Junta Directiva de la Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña, organizadora del evento.

Finalmente, no se olvidó tampoco la mención a las primeras mujeres que trabajaron en el servicio postal de Cáceres, y que aparecen en las imágenes de la muestra, Dña. Soledad Belvís y Dña. Lola Vicario, así como a todas aquellas que, a lo largo de los años han puesto su dedicación y trabajo para el buen fin de los destinos de nuestra correspondencia. A ellas también, en esta semana tan especial, se extendió el homenaje.


Histórica fotografía de los funcionarios de Correos de Cáceres, en torno a 1950, en el patio del antiguo edificio de la calle Donoso Cortés, donde aparecen las dos primeras mujeres que trabajaron para el servicio postal en dicha ciudad, Dña. Lola Vicario y Dña. Soledad Belvís.  

Las fotografías que ilustran la reseña de la inauguración de la Exposición han sido realizadas y cedidas por D. Fernando Montes Macías. 






Publicado el martes, marzo 06, 2018 por Jesús M. Gómez

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27 feb 2018

CARTEL EXPOSICION BRLa Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña, en colaboración con Correos y la Sección de Coleccionismo de la A.C. Norbanova, organiza la EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA Y MUESTRA FILATÉLICA “Centenario de Juan García García, poeta-cartero. Homenaje al personal de correos de Cáceres”, que se inaugura el próximo lunes 5 de marzo, en el vestíbulo de la Oficina Principal de Correos de Cáceres, donde permanecerá instalada hasta el 2 de abril.

Se trata de una muestra integrada por diversos contenidos, todos relacionados con el Servicio de Correos, y pretende ser un homenaje con motivo del Centenario del nacimiento de D. Juan García García, persona muy popular en Cáceres, donde incluso tiene una calle con su nombre, que fue cartero y además celebrado poeta. 

En torno a la figura de Juan García, se recordará también a cuantas personas prestaron sus servicios en Correos a lo largo de los años de la segunda mitad del siglo XX. Por ello, una parte de los contenidos consistirán en la exhibición de casi treinta fotografías relacionadas con el llamado poeta-cartero, y con quienes fueron sus compañeros durante aquellos años en Correos en Cáceres (fotografías cedidas procedentes de colecciones particulares de familiares de los antiguos funcionarios de Correos)

Se ha emitido un sello personalizado, se ha realizado una tarjeta postal y un sobre conmemorativos y además, el día 5 de marzo podrá estamparse el matasellos especial que se ha  elaborado para la ocasión. Otra parte de la muestra será la interesantísima colección “Historia postal de Cáceres”, del Presidente de Honor de la Asociación Cacereña, D. José Sández Granados. También podrá contemplarse una colección facsímil de “Cartas Jeroglíficas”, cedida por el Museo Postal y diverso material relacionado con las personas homenajeadas y con la figura del cartero.

Publicado el martes, febrero 27, 2018 por Norba Filatélica

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2 feb 2018

La conferencia ofrecida el pasado 28 de noviembre de 2017 por David González Corchado, académico de la Real Academia Hispánica de Filatelia e Historia Postal y miembro de esta Asociación Cultural Filatélica y Numismática Cacereña, sobre "Las cartas del último templario", ha suscitado gran interés por el análisis que el ponente realizó sobre los últimos momentos de la Orden del Temple desde la perspectiva de la correspondencia utilizada, sus técnicas y procedimientos.

Hace unos días la periodista Lourdes Gómez Martín que dirige la sección "Extremadura infinita" en Radio Nacional de España (RNE) realizó una interesante entrevista a David González, que ahora compartimos con todos nuestros Amigos y Lectores.



Publicado el viernes, febrero 02, 2018 por Norba Filatélica

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14 ene 2018

Uno de los mayores protagonistas del actual tráfico postal, o sea, de lo que realmente circula entre las oficinas postales sin relación con los aficionados filatélicos, son las cartas que presentan la marca (signo de franqueo) de “franqueo pagado”. Dicho correo, muy voluminoso, es masivamente generado por instituciones públicas y por grandes empresas, sobre todo entidades bancarias y otras empresas privadas mercantiles. Este sistema de franqueo, aunque les parezca a muchos aficionados menos estético que otros, es una importante realidad a la que no puede dar la espalda la afición filatélica. Ciertamente, razones como su gran volumen o su modesto y poco atractivo aspecto, hacen que las cartas con estas marcas sean las más veces despreciadas por los filatelistas. Y, por supuesto, su pretendida “modernidad” tampoco colabora mucho a su buena consideración. Con todo, son piezas postales susceptibles de ser incluidas en una colección filatélica con plena legitimidad. En este artículo intentaremos dar argumentos en su apoyo.

En relación a la modernidad o actualidad de las marcas de “franqueo pagado”, habría mucho que discutir. Ha llovido ya bastante desde que un Real Decreto de 22 de agosto de 1.986 admitiese y regulase su uso en el tráfico postal. Desde entonces, son innumerables los formatos y los tipos de estampación que ha adoptado este signo de franqueo, como numerosísimas son las entidades públicas y privadas que lo han utilizado. En el caso de las entidades públicas, la marca de “franque pagado“ llegó a desterrar el uso de las tradicionales marcas de franquicia oficial, otro signo postal poco agraciado en lo estético, pero muy apreciado por los coleccionistas, por su gran tradición de uso y por la variedad de entidades que lo emplearon. En el caso de las entidades mercantiles, el “franqueo pagado “ sustituyó irremisiblemente como sistema de envío masivo de correspondencia a los franqueos mecánicos, apreciados y despreciados por según que filatelistas. Estas marcas mecánicas (sic transit gloria mundi) habían arrumbado antes al olvido en muchas empresas a los sellos de correos tradicionales. Volviendo a las marcas de “franqueo pagado”, a pesar de llevar entre nosotros más de 30 años, no han sido estudiadas ni catalogadas todavía, tarea cada vez más ardua y dificultosa, por su grandísima cantidad y variedad, que va creciendo exponencialmente.

Se dice que su gran volumen de circulación es causa de su ínfimo valor e interés filatélico. Podríamos rebatir este argumento despectivo aludiendo al hecho de que, si bien su razón de existir es, precisamente, la comodidad de su empleo en un correo masivo e impersonal, estas marcas tienen muchas variedades en todo el tiempo en que se han empleado, y muchas de ellas son hoy difíciles de hallar. Pensemos además que, dado el destino de destrucción que suele darse a la gran mayoría de cartas circuladas bajo este tipo de franqueo, incluso por los filatelistas, son relativamente escasas las que sobreviven a un periodo de diez años de antigüedad. Veamos algún ejemplo de cartas difíciles de hallar, por poco atractivas que nos parezcan.

Abajo: a la izquierda, carta de impresos religiosos de 1.982, con el formato ya desaparecido con la expresión “franqueo concertado”, antecedente del franqueo pagado. A la derecha, carta del Banco Central Hispano de 1.994, con la expresión “franqueo pagado” en otro formato hoy no existente.
 
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Es innegable que existen miles de ejemplos distintos de cartas con estos signos de franqueo, y que tenerlas todas es tarea casi imposible, pero el valor ínfimo que se les atribuye no viene de su pretendida abundancia, sino de la falta de interés por su estudio, y sobre todo, de la falta de su demanda comercial. Si en un futuro se generase una corriente de estudio y coleccionismo de las mismas, cosa nada descartable, será otro el criterio de su valoración económica, y por consecuencia, de su valoración en una colección competitiva. Imaginemos, por ejemplo, dentro de 30 años, una colección centrada en cartas de “franqueo pagado” de ciertas instituciones públicas, o especializada en las remitidas por cierto tipo de entidad mercantil, o por una en concreto. No se puede negar su atractivo como Historia Postal y el mérito de su estudio filatélico.

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Estudio de tres imagedistintos signos de franqueo pagado, en cartas remitidas por el I.N.S.S. Distintos son también los membretes, los anagramas y la propia denominación del organismo público remitente.
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En relación a su aspecto poco estético, nuestra reflexión va a centrarse en una clave que muchos coleccionistas no tienen en cuenta a la hora de examinar las piezas de franqueo pagado: las cartas con este signo de franqueo no pueden valorarse estéticamente (ni en ningún otro sentido) tomando en cuenta sólo el parco y escueto “cuadrito” o cajetín con la impresión de la cornamusa y las palabras reglamentarias, sino que deben examinarse de modo global, como una auténtica pieza entero postal, que es lo que es. Eso supone que miles de sobres con idéntico signo de franqueo son distintos, porque Correos ha autorizado (y gestionado) la impresión de todo lo que se ve en el sobre: el susodicho “cuadrito”, el membrete del organismo público o entidad privada que va a girar la correspondencia, mensajes de interés o publicidad en su caso, y todo ello sin entrar en los textos o imágenes que se vean en el reverso del sobre, que pueden ser distintos en piezas cuyo anverso es idéntico. Si nos asomamos a la página web de Correos, en su información al público sobre el sistema de “franqueo pagado” como medio de circulación de la correspondencia, el operador postal nos ilustra con el formato y dimensiones que ofrece para su producto postal :

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En este esquema vemos lo que Correos exige que figure en los sobres o tarjetas de franqueo pagado: un cajetín con unas concretas dimensiones y la consigna de los datos del destinatario, pero fuera de estos mínimos, el solicitante es muy libre en cuanto a los contenidos que han de imprimirse en el elemento postal a enviar, o incluso en cuanto a su formato. Tal es la variedad que permite Correos de contenidos y formatos, que no podemos quedarnos indiferentes ante las posibilidades de coleccionismo de estas piezas, sobre todo en relación al coleccionismo temático. Ejemplos todos hemos visto muchos, pero pongamos algunos para ilustrar nuestra reflexión.

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Podríamos seguir llenando páginas con las ilustraciones de los cientos de originalísimos formatos y presentaciones de cartas y tarjetas de franqueo pagado que hoy circulan en el tráfico postal, y que ni son estéticamente feas, ni son inadecuadas para diversas colecciones. 

Estas piezas pueden figurar innegablemente en una colección temática, como correo circulado que son. Sus ilustraciones o formatos no obedecen al capricho decorativo de quien ha pagado religiosamente a Correos por la confección de los sobres o tarjetas y los remite, sino que son ilustraciones y formatos íntimamente vinculados al fin que justifica su envío masivo, que es la promoción de la entidad emisora, o sus productos, o sus servicios. Admitido este argumento obvio, sin embargo nos encontramos, como no podía ser menos, con la oposición de algunos aficionados y de “veedores” de la Filatelia a su admisión en colecciones temáticas. Estos son algunos de los “peros” que se esgrimen frente a las piezas postales de “franqueo pagado”, entresacados de foros especializados diversos:

- Despiertan poco interés porque son muy nuevas, lo cual les quita todo interés histórico – filatélico, y por ello, el coleccionista debe decantarse por piezas de más antigüedad. Ya nos referimos unos párrafos atrás a la relativa y discutible “modernidad” de este tipo de signos de franqueo. Nos parece asombroso que se tilde de actuales o recién llegadas a piezas postales que llevan en el tráfico postal más de 30 años en muchos casos, y que por su rareza tienen interés como Historia Postal. Por otra parte, si la novedad es signo de rechazo, deberíamos empezar rechazando todo sello, marca postal, tarjeta o sobre entero postal, etc., que se ha emitido en los últimos (10, 5, 3, es igual) años y hasta hoy, cosa que no hacemos.

- Despiertan poco interés porque no llevan adherido un sello postal. Siguiendo este criterio de desprestigio, podemos decir que no es deseable en nuestra colección ninguna carta prefilatélica, ningún cupón respuesta internacional, ninguna tarjeta normalizada de prisioneros de guerra, etc., que no tienen adherido un sello postal. También habría que desdeñar con este tipo de objeciones a las cartas y tarjetas entero postales con timbre impreso, siempre que no lleven nada más adherido.

- Despiertan poco interés porque no llevan casi nunca marcas de matasellos. Aquí debemos decir que, por su propia naturaleza, no tienen por qué llevarlas. Por otra parte, si llevar marcas de matasellos es un argumento de mayor valor de una pieza postal, cuesta comprender por qué en los mercados de coleccionismo y en las exposiciones tienen mayor valor las más veces las tarjetas y sobres entero postales sin circular que los obliterados. De los sellos ni hablaremos…

- Dada la variedad y cantidad que hay de ellas, es complicado controlar su legítima autorización de impresión. Ciertamente, si hasta no hace mucho tiempo había de figurar en las cartas de “franqueo pagado” el número de la autorización dada por Correos al emisor, actualmente, como hemos visto en el esquema de la página web de Correos, no es precisa la inclusión en el cajetín de este dato. Por ello, el coleccionista que incluya una de estas piezas en su colección habrá de mostrar su labor investigadora, haciendo constar el número de la autorización correspondiente en un texto filatélico junto a la pieza expuesta, lo cual servirá para legitimar su inclusión. En el caso de sobres ilustrados con imágenes, mensajes y símbolos diversos, la autorización sirve para distinguir lo que es una pieza con unos contenidos impresos a iniciativa privada bajo la supervisión de la administración postal, de lo que es son sobres o tarjetas manipulados privadamente tras su autorización (lo que algunos llaman “souvenir” o “repiquage”). Los segundos no tendrían cabida en una colección temática.

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- Está en proceso de discusión, a nivel competitivo, si estas piezas postales son o no admisibles en una colección temática, razón por la cual son material “límite” o “bordeline”, y su inclusión en una colección debe hacerse con mucha prudencia y justificando sus datos de autorización. Nos parece correcto y necesario, como antes dijimos, que se haga constar en la hoja de colección los datos que sirven para acreditar el respaldo de Correos a estas cartas de “franqueo pagado”, pero de ahí a considerar estas piezas como material “límite” va una larga distancia. Creemos que es dar la espalda a la realidad el restringir en una colección la presencia de piezas que están circulando en el tráfico postal a diario de modo masivo, y que, con la normativa F.I.P. en la mano, son “material postal filatélico apropiado”, se tilde como se tilde.

- Son materiales legítimamente exhibibles en una colección filatélica, pero siempre que no se pueda aportar otras piezas más antiguas o de otro tipo distinto para cubrir el mismo hueco de la colección temática. Sin duda, la presencia de piezas antiguas, o de difícil hallazgo, son lo que hacen a una colección distinta, importante o señera, como queramos llamarlo. Pero ¿cómo podrá el coleccionista acreditar que no existen otras piezas distintas para cubrir el espacio ocupado por el sobre o tarjeta de “franqueo pagado”? Es más, si el coleccionista no tiene capacidad económica para adquirir las piezas más valiosas que encajarían en su colección, o tales piezas son difícilmente localizables, aún siendo baratas, ¿por qué habría de renunciar a las que tiene, si su encaje en la colección es afortunado y reglamentario, y ello supone además un toque de originalidad estética? Otra cuestión: si las piezas exhibidas de “franqueo pagado” se justifican como poco usuales y de difícil localización ¿por qué va su orgulloso dueño a renunciar al placer de exhibirlas a cambio de otras piezas de distinto tipo o antigüedad?. Aquí entramos en el campo siempre resbaladizo de la apreciación subjetiva de las colecciones filatélicas, predio que es mejor “no meneallo”. 


Como final de este artículo, consideramos que, cuando alguien está enjuiciando de un modo poco gustoso a las piezas de “franqueo pagado”, está pensando en las grandes exposiciones competitivas y en sus puntuaciones, pero no está pensando en la Filatelia “de calle”, en la de aquellos nuevos coleccionistas que empiezan (escasos), y especialmente en la Filatelia Juvenil. Este segmento es, precisamente, el que más deberíamos cuidar. Lo lógico es que una persona que entra por primera vez en el mundo de la Filatelia creativa (y no en un abono al Servicio Filatélico para montar sellos en hojas de marca), comience con lo que buenamente pueda reunir, con sus medios no siempre abundantes, ni en lo económico ni en cuanto a las fuentes de adquisición. Si difícil es hacer que entren personas en este universo maravilloso de la Filatelia (sobre todo los jóvenes, de lo cual algunos podemos dar fe), más difícil se lo ponemos si empezamos afeándole aquello que llega a su poder por los medios más sencillos y tradicionales: el correo circulado en nuestra vida diaria, y dentro de éste, los envíos con franqueo prepagado, que son una parte muy sustancial del mismo. Para los nuevos filatelistas, sobre todo jóvenes, las piezas de “franqueo pagado” pueden ser elementos postales muy asequibles y estéticamente atrayentes, por estética y porque les suena a su tiempo, lo cual no es baladí. Es evidente que no podemos formar una colección digna sin la adecuada variedad y selección del material, pero se ha de partir de una cierta base, como un día partimos todos nosotros, los que de pequeños “juntábamos” los sellos y matasellos que nos venían dados por el día a día. Y aquí estamos ahora, hablando de estos temas, aunque a veces olvidamos de dónde venimos.

Escrito por:
Jesús González Herrera

Publicado el domingo, enero 14, 2018 por Norba Filatélica

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